
La gripe porcina, mexicana, nueva, A, AH1N1 (tocado), ha vuelto a poner de manifiesto lo capullos que somos los seres humanos aquí y en Suiza (patria querida) y cómo nos pillan todos los toros habidos y por haber en pelota picada.
Aparte de esto, una de las muchas cosas que no entiendo es por qué no podemos llamarla "gripe mexicana". A mí me caen muy bien los mexicanos y les deseo que no tengan ni un sólo muerto más y se termine pronto el problema, pero, así como nosotros tenemos que seguir aguantándonos con la llamada "gripe española" y los asiáticos (aunque ellos lo tienen más diluido) con la "gripe asiática", no sé por qué los mexicanos no tienen que apechugar con ese "sambenito" (que no es un "sanjacobo", como dijo una parodia de Belén Esteban) por haberles tocado "la china" de empezar en su país y venirles mal para lo del turismo. También nosotros soportamos a la Espe y cia. (numerosa y molesta, por cierto) y a la Trini y a la crisis y no se las endosamos a los japoneses (es un decir) para sacudirnos las pulgas. Aunque, por otro lado, nos iba a dar lo mismo.
De modo que, majetes, como suele decirse: "Ajo, agua y resina". No queda otra que afrontar lo que viene y dejarse de circunloquios, eufemismos y tiquismiquis, "valor y al tajo, al toro, al carajo, etc." y así podría seguir indefinidamente porque en España (+Euska di Herria, +Cata lonia, +Gali za, +CartagenaCanariasCeutayMelillayGibraltá) civismo, justicia, equidad, tecnología, educación, sanidad y buenos políticos no tendremos, pero lo que es "letra menuda", tenemos para aburrir, para dar y tomar y lo que te rondaré morena (saladá y voilá).
En fin, pues que ... eso (que no nos pase ná).
Javier Auserd.